Saber perder...

 Uff, qué semana que pasó! Después de los "éxitos" de las piezas de Bach que subí el par de semanas anteriores, me lancé a completar la tríada (me funciona bien pensar de a tres) nuevamente con una Zarabanda, la que forma parte de la tremenda partita en Am para flauta, BWV 1013.
 No exagero si les digo que nunca había sacado algo tan simple y tan difícil. Esta es la versión (transportada a Gm) que empecé a sacar nota por nota:

https://open.spotify.com/track/5XVWAdZ7weDZosEAfrlkEp?si=y4c8ZGLBRACdDcOCttlrMw 

 Al contrastar la partitura con esta y otras interpretaciones "reales" se nota un mar de diferencias, o mas bien, la emergencia de la musicalidad de cada intérprete, que toma cada pasaje para dotarlo de lenguaje, personalidad, sentido, etc. Sumergirse en cada nota, sus duraciones, acentos, y entender la música que carga, traducirla a la guitarra, requiere mucho tiempo y compromiso, es realmente un trabajo muy bello y arduo que conecta con lo humano que aún nos queda!

 Acá otra joya para flauta que me propuso YouTube, por favor traten de imaginar lo simple de la partitura y lo profundo de la música final:

https://www.youtube.com/watch?v=L0iGJl8Z0c4

 Además de lo estrictamente musical, ha sido interesante protagonizar y presenciar, una vez más, el desafío emocional que significa abocarse a una tarea difícil. Alternando estados de entusiasmo y motivación con un diario reflejo por "tirar la toalla" ante el poco avance y/o irrelevancia de la empresa. Sin embargo, en las tardes (estudio muy temprano en la mañana), tomo mi guitarra y al tocar jazz o cualquier cosa más habitual para mí, siento la técnica fluir, el oído escuchar mejor, etc. así renuevo el ánimo para seguir con la Sarabanda. Aunque la pieza no está lista, y no sé si alcance a completarla, (las tareas musicales llegan y llegan y el tiempo se va y se va), día a día sigo mejorando y encontrando océanos de música en estas pequeñas notas que nos regala el maestro Bach y sus intérpretes, así que vamos adelante! Me he propuesto relajarme con los tiempos y metas autoimpuestos, por ejemplo: si es que acaso las RRSS están esperando material, si lo realmente profesional es esto o aquello, y todas esas arbitrariedades que uno mismo pone entre el arte y uno mismo.
 Vuelvo a zambullirme en estos compases por las razones correctas, porque me encanta, porque vibro con este oficio y porque este sonido sana mi alma y me da sentido de vida. Así que si llego al final, bien, y si no, estoy listo para perder, porque lo ganado es gigante!
 Mi camino musical ha estado siempre muy ligado a la improvisación, sea lo que sea que estudie, siempre me doy un tiempo para probar cosas, poner en práctica las materias, etc., así que aquí va el video de la semana, improvisando un poco con las gotitas de lenguaje barroco que he ido descubriendo estas semanas, sumado a los ejercicios de 3ras, 6tas y 10mas que yo y varios de mis estudiantes están viendo, y que han abierto sendos caminos melódicos y armónicos en el oído, el diapasón y el corazón!

https://youtu.be/yL6POvtCeWU 

Buena semana!

Comentarios

Entradas populares de este blog

“Sé que la Vida Pasa”

Un viejo pesado y una vieja linda

El Tesoro del Presente